El patinador mexicano Donovan Carrillo llevó por primera vez su gala Passio Live a la Ciudad de México, donde compartió la pista de hielo de Santa Fe con 17 figuras nacionales e internacionales en una presentación que combinó deporte, música y emoción.
La trayectoria de Carrillo hace aún más significativo este encuentro con el público. Originario de Zapopan, Jalisco, comenzó a patinar en 2008, después de interesarse por el deporte al ver entrenar a su hermana. Sus primeros pasos estuvieron marcados por las limitaciones: llegó a utilizar los patines de ella y, cuando cerró la pista donde entrenaba en Guadalajara, tuvo que mudarse a León junto con su entrenador para continuar su preparación.
Su perseverancia lo llevó a convertirse en una figura histórica del deporte mexicano. En Beijing 2022 rompió una ausencia de tres décadas de México en el patinaje artístico olímpico y se convirtió en el primer representante nacional de esta disciplina en avanzar al programa libre. Cuatro años después, en Milano-Cortina 2026, consiguió su segunda final olímpica, un logro que reafirmó su lugar entre los principales referentes mexicanos de los deportes invernales.
En la gala capitalina, uno de los momentos más emotivos llegó cuando Carrillo patinó al ritmo de “Abrázame Muy Fuerte”, de Juan Gabriel. La presentación mostró otra faceta del atleta, quien además de competir en escenarios internacionales busca acercar el patinaje artístico a más personas en México.
El espectáculo reunió también a figuras como la rusa Kamila Valieva y otros exponentes internacionales, junto con patinadoras mexicanas como Andrea Montesinos y Andrea Astrain. La propuesta permitió al público disfrutar de distintas expresiones del patinaje en un formato más cercano que el de una competencia.
Con Passio Live, que ya había pasado por Monterrey y Querétaro, Donovan Carrillo continúa impulsando un deporte poco tradicional en México y comparte una historia que comenzó con una afición infantil y llegó hasta los escenarios olímpicos.








