Hubo un tiempo en que Plutón era el confín del sistema solar, una pequeña luz helada que cerraba la fila de los planetas en los libros de texto. Su caída en 2006, decretada por la Unión Astronómica Internacional, no solo modificó una clasificación científica: alteró también la forma en que millones de personas entendían el cosmos. Hoy, esa historia podría estar lejos de concluir. La NASA ha decidido reabrir el debate con una postura que, más que técnica, resulta casi provocadora: existe interés en que Plutón recupere su categoría de planeta. No se trata de un decreto inmediato, sino de una invitación a cuestionar los criterios que, desde hace casi dos décadas, delimitan qué cuerpos merecen ese título. En el fondo del asunto yace una definición que ha sido tan útil como polémica. Para ser considerado planeta, un objeto debe orbitar alrededor del Sol, tener suficiente masa para adquirir forma