El compositor potosino revolucionó la música al descubrir en 1895 nuevas posibilidades de división del sonido que dieron origen al Sonido 13
A 61 años de su fallecimiento, San Luis Potosí recordará a uno de sus músicos más importantes con una serie de actividades dedicadas a la vida y obra de Julián Carrillo, compositor, violinista, director de orquesta y creador de la teoría del Sonido 13. Durante septiembre se realizarán conciertos, conferencias, recitales, proyecciones y actividades de divulgación en distintos espacios de la entidad.
La historia de Carrillo comenzó en Ahualulco, San Luis Potosí, donde nació el 28 de enero de 1875. Desde niño mostró interés por la música y formó parte del coro de la iglesia de su localidad. A los 10 años se trasladó a la capital potosina para continuar su formación musical y posteriormente llegó a la Ciudad de México, donde ingresó al Conservatorio Nacional de Música y tuvo entre sus maestros al reconocido compositor Melesio Morales.
Fue precisamente durante sus estudios en 1895 cuando ocurrió el descubrimiento que cambiaría su vida. En una clase de acústica impartida por Francisco Ortega y Fonseca, Carrillo aprendió que al dividir una cuerda por la mitad se producía la octava superior del sonido. Intrigado por el fenómeno, decidió experimentar por su cuenta con su violín.
Carrillo comenzó a dividir la cuerda en diferentes proporciones y comprobó que podía obtener otros intervalos musicales. Llegó hasta la octava división, cuando el tamaño de su dedo y el reducido espacio de la cuerda le impidieron continuar. Aquel experimento lo llevó a cuestionar la escala tradicional de 12 sonidos y a investigar nuevas posibilidades para dividir el tono. De ese trabajo surgiría posteriormente su teoría del Sonido 13, basada en el microtonalismo y en la división del tono en fracciones mucho más pequeñas.
Su propuesta no se quedó en la teoría. Carrillo desarrolló instrumentos especiales para interpretar sus composiciones, entre ellos pianos y arpas microtonales, y llevó su sistema a escenarios de México, Estados Unidos y Europa. En 1925 presentó en México un concierto basado en dieciseisavos de tono, mientras que años después sus investigaciones y composiciones despertaron interés internacional.
La programación de septiembre busca precisamente mantener vigente ese legado. Entre las actividades se encuentran la exposición virtual “El universo musical de Julián Carrillo”, conferencias, recitales, conciertos, proyecciones y presentaciones relacionadas con sus composiciones y sus instrumentos. También se contemplan actividades en Ahualulco del Sonido 13, municipio que lleva este nombre en homenaje al músico potosino.
Más de seis décadas después de su muerte, Julián Carrillo continúa siendo recordado por haber llevado la música mexicana hacia terrenos experimentales y por haber convertido una inquietud surgida frente a un violín en una investigación que cuestionó las formas tradicionales de entender el sonido.








