La Galería de Apolo volvió a recibir visitantes tras permanecer cerrada por el robo de varias piezas de las Joyas de la Corona francesa. La reapertura llega con nuevas medidas de seguridad y una reorganización de las colecciones.
El Museo del Louvre, considerado el recinto de arte más visitado del mundo, reabrió al público la Galería de Apolo, uno de sus espacios más emblemáticos, después de permanecer cerrada tras el robo de varias piezas de las Joyas de la Corona francesa ocurrido en 2025.
La reapertura representa un paso importante para el museo parisino, que aprovechó el cierre para reforzar sus protocolos de seguridad y reorganizar la exhibición de algunas de sus colecciones más valiosas. Aunque la galería ya puede ser recorrida nuevamente por los visitantes, las joyas que permanecieron bajo resguardo fueron retiradas de la exposición permanente y serán instaladas en un espacio con mayores medidas de protección.
El robo sorprendió al mundo por la rapidez con la que fue ejecutado y por el enorme valor histórico y económico de las piezas sustraídas. Entre ellas se encontraban joyas pertenecientes a la antigua monarquía francesa, elaboradas con diamantes, esmeraldas, rubíes y otras piedras preciosas que forman parte del patrimonio nacional de Francia.
La Galería de Apolo es considerada una de las salas más espectaculares del Louvre. Construida durante el siglo XVII, destaca por su impresionante techo decorado con pinturas y detalles dorados que celebran el poder de la monarquía francesa. Su riqueza artística fue tan influyente que sirvió como inspiración para la famosa Galería de los Espejos del Palacio de Versalles.
Además de albergar las Joyas de la Corona, este espacio resguarda importantes obras de orfebrería, tapices y piezas decorativas que permiten conocer la historia del lujo y el poder de la realeza francesa a lo largo de varios siglos.
Tras el robo, el museo implementó nuevas tecnologías de vigilancia, fortaleció los controles de acceso y revisó los sistemas de protección de las piezas más valiosas. Estas acciones buscan evitar que un hecho similar vuelva a ocurrir y garantizar la conservación de uno de los patrimonios culturales más importantes del mundo.
Con esta reapertura, el Louvre recupera uno de sus recorridos más apreciados por los visitantes. Aunque algunas de las joyas originales aún permanecen desaparecidas, la Galería de Apolo continúa siendo un símbolo del arte, la historia y la arquitectura francesa, recordando tanto el esplendor de la monarquía como la importancia de proteger el legado cultural para las futuras generaciones.








