La planta de Villa de Reyes iniciará en 2027 la fabricación de vehículos totalmente eléctricos y baterías de alto voltaje, convirtiendo al estado en un punto estratégico para la nueva generación de automóviles de la firma alemana.
San Luis Potosí se prepara para convertirse en uno de los principales referentes de la movilidad eléctrica en América. A partir de 2027, la planta de BMW Group ubicada en Villa de Reyes comenzará la producción de vehículos totalmente eléctricos y baterías de alto voltaje, un paso que marcará el inicio de una nueva etapa para la industria automotriz instalada en el estado.
El proyecto forma parte de la transformación global de BMW hacia la electromovilidad y está respaldado por una inversión de 800 millones de euros, destinada a ampliar y modernizar las instalaciones. La expansión incluye nuevas áreas de ensamble, carrocería, logística y una planta especializada para el armado de baterías, lo que permitirá fabricar en un mismo complejo tanto los vehículos como uno de sus componentes más importantes.
La planta potosina producirá dos modelos de la nueva plataforma Neue Klasse, una generación de automóviles desarrollada desde cero para funcionar exclusivamente con energía eléctrica. Estos vehículos incorporarán baterías de sexta generación con mayor autonomía, tiempos de carga más rápidos, mejor eficiencia energética y sistemas digitales más avanzados, convirtiéndose en el eje del futuro de la marca alemana.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que San Luis Potosí será una de las pocas sedes de BMW en el mundo con capacidad para ensamblar tanto los vehículos como las baterías de alto voltaje en el mismo sitio. Esta integración permitirá reducir tiempos de producción, optimizar procesos y fortalecer la cadena de suministro para abastecer distintos mercados internacionales.
Desde su inauguración en 2019, la planta de BMW en San Luis Potosí se ha consolidado como una de las instalaciones más modernas de la compañía. Actualmente fabrica modelos de combustión como el Serie 3, Serie 2 Coupé y el deportivo M2, vehículos que son exportados a diversos países. Con la llegada de la producción eléctrica, la fábrica ampliará su capacidad y dará un giro hacia una manufactura enfocada en tecnologías limpias.
La transición también representa una oportunidad para el desarrollo económico del estado. La fabricación de vehículos eléctricos requiere personal altamente especializado en áreas como automatización, robótica, electrónica, software y almacenamiento de energía, lo que impulsará la capacitación de trabajadores, la llegada de nuevos proveedores y el fortalecimiento del ecosistema industrial de la región.
Con este paso, San Luis Potosí no solo reafirma su posición como uno de los principales polos automotrices de México, sino que también se coloca en el mapa mundial de la electromovilidad. A partir de 2027, algunos de los automóviles eléctricos más avanzados de BMW comenzarán a salir de las líneas de producción potosinas con destino a mercados internacionales, consolidando al estado como protagonista de la nueva era de la industria automotriz.








