China lanzó con éxito la misión Shenzhou-23 rumbo a la estación espacial Tiangong, como parte de su programa para fortalecer su presencia en la exploración espacial y desarrollar futuras misiones de larga duración.
El despegue se realizó desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto del Gobi, mediante un cohete Larga Marcha-2F que transportó a tres astronautas chinos hacia la órbita terrestre.
La tripulación realizará experimentos científicos relacionados con medicina espacial, física, biología y tecnología aeroespacial, además de tareas de mantenimiento y expansión dentro de la estación Tiangong.
Uno de los aspectos más destacados de la misión es que una parte de la tripulación permanecerá varios meses en órbita, en una de las estancias espaciales más prolongadas realizadas por China hasta ahora.
La estación Tiangong se ha convertido en uno de los proyectos científicos más ambiciosos del programa espacial chino y representa la apuesta del país asiático por competir directamente con otras potencias en la nueva carrera espacial.
China también mantiene planes para futuras misiones lunares tripuladas y el desarrollo de nuevas tecnologías para exploración de largo alcance durante la próxima década.








