Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha que reconoce la importancia cultural, económica y social de una bebida que forma parte de la rutina de millones de personas.
Hablar de café es hablar también de historia. Aunque existen diferentes relatos sobre su descubrimiento, el origen del cafeto se ubica en el Cuerno de África, particularmente en Etiopía. Con el paso del tiempo, el cultivo y consumo del café llegaron a Yemen, donde ya se cultivaba desde el siglo XV.
Fue precisamente en el mundo árabe donde comenzaron a aparecer algunos de los primeros establecimientos dedicados a servir café. Estos espacios no solamente funcionaban como lugares para beberlo: también se convirtieron en puntos de encuentro para conversar, escuchar música, jugar ajedrez e intercambiar noticias.
A partir del siglo XVII, el café comenzó a expandirse por Europa y posteriormente llegó a América. Su cultivo se extendió por diferentes regiones del continente hasta convertirse en uno de los productos agrícolas y comerciales más importantes del mundo.
¿Por qué se celebra el 1 de octubre?
La fecha fue acordada en 2014 por los Estados miembros de la Organización Internacional del Café para establecer una celebración común a nivel mundial. En 2026, además, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció oficialmente el 1 de octubre como Día Internacional del Café.
La fecha también coincide tradicionalmente con el inicio del año cafetero y, en distintas regiones productoras, con el comienzo de la cosecha.
México también tiene historia cafetalera
El café llegó a México durante el siglo XVIII y con el tiempo se convirtió en uno de los cultivos más importantes del país. Actualmente se produce en entidades como Chiapas, Veracruz, Puebla, Oaxaca y Guerrero.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, la producción mexicana alcanzó más de un millón de toneladas en 2023. Para 2026, las autoridades estiman que la producción nacional podría superar nuevamente el millón de toneladas.
Detrás de cada taza también existe una importante cadena de trabajo. En México, miles de familias dependen directa o indirectamente del cultivo, procesamiento, comercialización y exportación del café.
¿Qué beneficios puede tener el café?
El café no solamente destaca por su sabor y aroma. Su principal compuesto activo es la cafeína, un estimulante del sistema nervioso central que puede aumentar temporalmente el estado de alerta y disminuir la sensación de cansancio.
Además, el café contiene diversos compuestos antioxidantes. Diferentes investigaciones han encontrado asociaciones entre su consumo habitual y un menor riesgo de algunas enfermedades, entre ellas diabetes tipo 2 y ciertos padecimientos cardiovasculares y neurológicos. Sin embargo, estos estudios no significan que el café por sí solo prevenga o trate enfermedades.
La cantidad también importa. Un consumo elevado de cafeína puede provocar insomnio, ansiedad, palpitaciones o aumento temporal de la presión arterial en algunas personas. La respuesta también varía según cada organismo.
Algunos datos para celebrar una taza
Brasil y Vietnam producen juntos cerca de la mitad del café mundial.
- El sector cafetalero sostiene los medios de vida de hasta 25 millones de agricultores y sus familias.
- El arábica representa aproximadamente 60 por ciento de la producción mundial.
- En 2024, la producción mundial de café superó los 11 millones de toneladas.
- En México, Chiapas es históricamente uno de los principales estados productores.
Más allá de la bebida que acompaña las mañanas, el café representa una historia que comenzó hace siglos y que hoy conecta a productores, comerciantes, baristas y consumidores alrededor del mundo.
Así que este 1 de octubre, cuando llegue el momento de preparar una taza, quizá valga la pena recordar que detrás de ese aroma hay siglos de historia, millones de personas y una de las cadenas agrícolas más importantes del planeta.








