La histórica empresa tecnológica Nokia atraviesa una nueva etapa de crecimiento impulsada por la expansión mundial de la inteligencia artificial, los centros de datos y las redes de alta velocidad que sostienen la nueva infraestructura digital.
Después de haber perdido protagonismo en el mercado de teléfonos móviles, la compañía finlandesa transformó su modelo de negocio para enfocarse en áreas como redes de telecomunicaciones, conectividad avanzada, sistemas ópticos y tecnología para centros de datos.
El crecimiento acelerado de herramientas de inteligencia artificial ha provocado una enorme demanda de infraestructura capaz de procesar y transportar cantidades masivas de información. Para ello se requieren redes más rápidas, menor latencia y sistemas especializados, sectores donde Nokia ha fortalecido su presencia internacional.
Actualmente, la empresa trabaja en soluciones destinadas a centros de datos inteligentes, redes preparadas para inteligencia artificial y tecnologías que permitan el desarrollo de futuras plataformas 6G.
Además, Nokia ha establecido alianzas con algunas de las compañías tecnológicas más importantes del mundo para desarrollar sistemas capaces de soportar el crecimiento de la computación en la nube y los modelos avanzados de IA.
Especialistas consideran que la compañía logró reinventarse al dejar atrás su dependencia del mercado de celulares y convertirse en una pieza clave de la infraestructura que permite operar servicios digitales, plataformas de inteligencia artificial y redes globales de datos.
Aunque para millones de personas Nokia sigue siendo recordada por teléfonos icónicos como el 1100 o el legendario “tabique”, hoy la empresa apuesta por un mercado mucho más amplio y estratégico: el de la tecnología que mueve internet, la nube y la inteligencia artificial.









