Un número creciente de directivos en Estados Unidos ya delega respuestas a empleados, entrevistas mediáticas y hasta conferencias internacionales a versiones de IA entrenadas con su voz, escritura y forma de pensar. Los resultados sorprenden —y también generan preguntas incómodas. Fuente: The Wall Street Journal · Joann S. Lublin | 25 de mayo de 2026 Un pequeño pero creciente grupo de ejecutivos en el mundo corporativo estadounidense ha comenzado a crear réplicas de inteligencia artificial de sí mismos —los llamados «gemelos digitales»— capaces de responder mensajes internos, dar conferencias y hasta hablar en otros idiomas por sus creadores humanos.
El funcionamiento es relativamente sencillo: un sistema de IA analiza la manera en que un directivo escribe, habla y razona, procesando años de correos, discursos, libros y entrevistas. A partir de ese entrenamiento, el doble digital puede asumir tareas cotidianas que consumen tiempo —como orientar a subordinados— con el estilo y el conocimiento del original. 50% de ahorro de tiempo en las semanas en que Reid AI está activo, según Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn, cuyo gemelo digital ha dado más de 75 conferencias desde 2024 y habla 74 idiomas. Casos reales, resultados concretos En la empresa industrial Greif, BalaBot —el gemelo del director de Recursos Humanos Bala Sathyanarayanan— ha interactuado con cerca de 3,300 empleados desde diciembre de 2025, ofreciendo orientación sobre temas difíciles como el manejo de empleados con bajo rendimiento o el desarrollo profesional. El resultado en al menos un caso: un colaborador pasó de «apenas cumplir» a convertirse en líder de su área, según reporta el WSJ. En Quantium Health, el director ejecutivo Brian Hartzer creó Virtual Brian para que actuara «básicamente como él». Una ejecutiva del área usó al gemelo para prepararse para su evaluación de desempeño y terminó subiendo su autoevaluación al reconocer logros que había minimizado.
«Probablemente fue la revisión de desempeño más fácil de mi vida», declaró. Las preguntas que nadie quiere responder La tecnología, no obstante, aún tiene fallas notables. Los gemelos digitales pueden «alucinar» —inventar respuestas—, malinterpretar preguntas con matices o, como ocurrió en una conferencia en diciembre de 2025, simplemente trabarse repitiendo la misma frase ante 200 ejecutivos. «Por eso mantenemos humanos en el proceso», reconoció la investigadora Kelly Monahan al apagar su doble digital en vivo.
Más allá de los bugs técnicos, los gemelos digitales abren debates laborales y legales de largo alcance: ¿puede una empresa conservar el gemelo de un empleado después de que renuncie? ¿puede usarlo para reemplazar trabajadores? ¿a quién pertenece el conocimiento acumulado en el entrenamiento de la IA? Expertos consultados por el WSJ advierten que implementar estos sistemas sin políticas claras de consentimiento y gobernanza generará conflictos.
PERSPECTIVA «Los gemelos digitales podrían convertirse en el multiplicador de productividad más significativo desde la computadora personal.» — Kevin Oakes, Institute for Corporate Productivity Hoffman, cuya empresa Greylock y el cofundador de su gemelo Ben Relles impulsan activamente la tecnología, es optimista: en 10 años, predice, cualquier empresa con más de 50 empleados tendrá gemelos digitales asignados a puestos clave. Incluso para empleados de base. La pregunta que no tiene respuesta clara aún es si esos gemelos terminarán colaborando con sus originales humanos… o sustituyéndolos.









