En el ajedrez del deporte profesional, cada movimiento estratégico anticipa una temporada de expectativas. En San Luis Potosí, el impulso al baloncesto femenil suma un capítulo decisivo con el anuncio de Luis Andrés García Sevilla como nuevo head coach de las Santas del Potosí para la campaña dos mil veintiséis de la Liga Caliente.mx LNBP Femenil. La noticia no es menor: representa una apuesta por la experiencia y la visión táctica en una etapa de consolidación.
El fortalecimiento del deporte profesional en la entidad ha contado con el respaldo del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, en un contexto donde nuevas disciplinas y equipos han comenzado a ocupar un lugar más visible en la conversación pública. El baloncesto femenil, durante años relegado a márgenes discretos, hoy reclama reflectores propios y proyectos sólidos que lo sostengan.
García Sevilla no llega como improvisado. Su trayectoria incluye participación con selecciones nacionales de México, tanto en la rama femenil como varonil, además de una etapa de colaboración con la selección femenil de Honduras. Ha transitado por organismos como CONADEIP, ABE y CONDDE, y por instituciones académicas como la Universidad Intercontinental y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. En cada espacio ha dejado una huella que combina disciplina formativa y competitividad.
Con más de quince temporadas como entrenador en jefe dentro de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional, ha dirigido equipos como Correcaminos UAT, Gansos Salvajes UIC, Volcanes de Toluca, Titanes Capital, Pilares del DF y Estrellas Indebasket. Su experiencia, amplia y diversa, sugiere una dirección técnica capaz de leer partidos como quien descifra partituras: con oído atento y pulso firme.
La llegada del nuevo estratega ocurre en vísperas de una temporada clave, que tendrá como escenario el Auditorio Miguel Barragán. Allí, la afición potosina será testigo del proyecto renovado que busca consolidar al equipo como protagonista en la liga. El respaldo del público, tantas veces subestimado, puede convertirse en el sexto elemento sobre la duela.
En el fondo, este nombramiento simboliza algo más que un cambio en la banca. Es una declaración de continuidad en el desarrollo sin límites del baloncesto femenil en el estado. Cuando una institución apuesta por la experiencia y la formación, no solo construye un equipo competitivo: edifica identidad, inspira a nuevas generaciones y reafirma que el deporte, bien entendido, es también un acto cultural.








