Hay años que no solo se cierran con cifras, sino con señales claras de rumbo. En el cierre de 2025, San Luis Potosí confirmó su lugar en la conversación económica nacional al colocarse entre las entidades con mayor valor de exportaciones del país, un logro que habla menos de coyunturas y más de procesos que han sabido madurar con constancia y visión.
Las cifras oficiales muestran a un estado que aprendió a dialogar con el mundo. Durante el tercer trimestre del año, el intercambio comercial alcanzó un valor que consolidó a San Luis Potosí como uno de los principales nodos exportadores de México, reflejo de un crecimiento sostenido y de una integración cada vez más firme en los mercados internacionales. No se trata de un salto improvisado, sino del resultado de una participación progresiva en cadenas globales de valor.
Este desempeño se inscribe en una política económica que ha buscado fortalecer la competitividad regional y convertir la vocación industrial en una plataforma de desarrollo. Bajo esta lógica, el comercio exterior deja de ser una abstracción estadística y se traduce en inversión, infraestructura y empleo, particularmente en sectores estratégicos que han encontrado en el estado condiciones propicias para expandirse.
El sector manufacturero sigue siendo el corazón de esta dinámica. San Luis Potosí destaca de manera especial en la exportación de equipo de transporte, una actividad que no solo aporta volumen económico, sino también especialización tecnológica y articulación con industrias de alto valor agregado. El crecimiento registrado en este rubro confirma que el estado no solo produce más, sino que produce mejor y con mayor impacto en la economía nacional.
Así, el cierre de 2025 deja una imagen clara: San Luis Potosí ya no observa el comercio global desde la orilla. Participa, compite y se consolida. En un país donde las regiones buscan su lugar en el mundo, el estado potosino escribe su propia página, hecha de industria, trabajo y una vocación exportadora que apunta a largo plazo.









