México cerró su participación en la Serie Mundial de Tiro con Arco Bajo Techo 2026 dejando una marca que resuena más allá de fronteras. Después de siete etapas internacionales, los arqueros nacionales demostraron constancia, estrategia y precisión, sumando posiciones destacadas en el Top 5 de recurvo y compuesto, tanto en rama femenil como varonil. La disciplina y la preparación se reflejaron en cada disparo, consolidando el crecimiento del país en este deporte.
La rama femenil brilló con intensidad. Ángela Ruiz, medallista olímpica en París 2024, se colocó en la segunda posición de recurvo, apenas detrás de la francesa Victoria Sebastian. En compuesto, Maya Becerra se mantuvo en la élite global con un cuarto lugar, confirmando la fortaleza de México en modalidades que combinan técnica y resistencia mental. Cada flecha trazó un arco de esfuerzo, dedicación y pasión que conectó al público con la esencia del deporte.
En la categoría varonil, Matías Grande, reconocido internacionalmente, aseguró un destacado cuarto puesto en recurvo. La competencia estuvo dominada por figuras consagradas como el estadounidense Brady Ellison, pero México mostró que su talento juvenil y experimentado no teme los escenarios globales. La suma de estos logros refleja un programa de alto rendimiento sólido y en crecimiento, capaz de sostener la reputación del país en torneos internacionales.
El cierre de la temporada bajo techo en “The Vegas Shoot”, Nevada, marcó un hito para los arqueros mexicanos. La experiencia adquirida en escenarios de gran presión y frente a rivales de talla mundial reforzó la confianza de los atletas y la proyección de México en la élite del tiro con arco. La exigencia de estos encuentros ha permitido mejorar técnicas, optimizar la estrategia y fortalecer la resiliencia de los competidores.
Con la vista puesta en la Copa del Mundo 2026, México se prepara para recibir etapas en Puebla del 7 al 12 de abril y para la final en Saltillo en septiembre. Este evento no solo celebrará el vigésimo aniversario del serial, sino que también reafirma al país como un referente global en organización deportiva, formación de atletas y promoción del deporte de alto rendimiento, consolidando un legado que trasciende generaciones.
Más allá de las medallas, estos logros inspiran a nuevas generaciones a tomar el arco, apuntar alto y soñar con escenarios internacionales. Cada flecha lanzada simboliza esfuerzo, compromiso y orgullo, recordando que el deporte puede ser un puente entre talento individual, trabajo colectivo y proyección nacional. México no solo participa, sino que deja su huella imborrable en el firmamento del tiro con arco mundial.








