La Copa del Mundo de 2026 se aproxima y Colombia se prepara para su regreso a la élite futbolística tras ocho años de ausencia. La selección cafetera eligió a Guadalajara como su base de operaciones, un lugar que promete no solo entrenamientos de primer nivel, sino también un refugio estratégico donde cuerpo y mente podrán concentrarse en el desafío global que les espera. La ciudad tapatía, conocida por su vibrante cultura y tradición futbolística, se convierte así en escenario de sueños y estrategias.
La Academia AGA del club Atlas, inaugurada en 2023, fue el espacio seleccionado para la concentración y entrenamiento del equipo. Sus instalaciones de alta gama, que incluyen seis canchas, gimnasio de alto rendimiento, piscina y áreas de recuperación, permiten al cuerpo técnico planear cada detalle sin las interrupciones de los traslados frecuentes. Incluso un equipo de cocineros especializados garantiza que la nutrición de los jugadores esté perfectamente alineada con los objetivos deportivos.
La elección de Guadalajara no fue casualidad. Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Futbol, destacó que la decisión buscó optimizar tiempos, comodidad e infraestructura. Aunque otras selecciones habían evaluado la Academia AGA, la FIFA autorizó que fuera exclusivamente el cuartel colombiano, reconociendo la calidad y preparación de las instalaciones para albergar a un equipo de elite mundial.
El calendario de Colombia en el Grupo K del Mundial está cuidadosamente diseñado. Debutará en la Ciudad de México contra Uzbekistán, volverá a Guadalajara para enfrentar al ganador del repechaje intercontinental y cerrará la fase de grupos contra Portugal en Miami. La ubicación estratégica de Guadalajara, cercana a la capital y con vuelos directos a Estados Unidos, facilita la logística del equipo, reduciendo el desgaste de traslados y maximizando el tiempo de entrenamiento.
Estrellas de la talla de Luis Díaz del Bayern Múnich, Daniel Muñoz del Crystal Palace, Richard Ríos del Benfica y James Rodríguez, en busca de nuevo club tras su paso por León, serán parte de esta aventura. Bajo la dirección del técnico argentino Néstor Lorenzo, el equipo trabajará con intensidad en un entorno pensado para que el esfuerzo se concentre en la preparación y no en la logística. Cada detalle, desde la alimentación hasta los descansos, ha sido planeado para potenciar el rendimiento colectivo.
Guadalajara, ciudad de historia, fútbol y vida vibrante, se convierte así en el búnker colombiano. Un espacio donde la pasión por el deporte se encuentra con la precisión de la planificación, donde cada entrenamiento y estrategia tendrá el aire de una ciudad que también celebra la magia del fútbol como parte de su identidad. Aquí, entre canchas y calles, los sueños mundiales comienzan a tomar forma.








