En su primera sesión ordinaria de este año, el Consejo Directivo Universitario de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí tomó una decisión que dialoga con la historia y con el presente: otorgar el Doctorado Honoris Causa a Cristina Rivera Garza y a Juan Villoro. No se trata solo de un reconocimiento académico, sino de un gesto simbólico que coloca a la literatura y al pensamiento crítico en el centro de la vida pública, como instrumentos para comprendernos y cuestionarnos.
La distinción que concede la UASLP está reservada para trayectorias que, más allá del brillo individual, han contribuido a ensanchar el horizonte cultural y ético del país. En este sentido, la universidad reafirma su vocación humanista al reconocer a dos autores cuya obra ha sabido cruzar fronteras disciplinares, unir investigación y sensibilidad narrativa, y dialogar con públicos diversos sin perder rigor ni profundidad.
Cristina Rivera Garza ha construido una obra donde la literatura y la investigación se funden con naturalidad. Sus novelas no solo cuentan historias: interrogan archivos, revisan silencios históricos y exponen las fisuras de la memoria colectiva. Desde sus exploraciones sobre la locura femenina en el México de finales del siglo diecinueve hasta sus textos más recientes sobre la violencia de género, su escritura ha abierto espacios para pensar aquello que durante años fue marginado o negado.
En libros como El invencible verano de Liliana, Rivera Garza convierte el dolor personal en una reflexión pública que interpela al país entero. Su narrativa no busca consuelo fácil, sino comprensión profunda. Al hacerlo, ha logrado que la literatura sea también una forma de justicia simbólica, una manera de nombrar lo innombrable y de devolverle rostro y voz a las ausencias.
Juan Villoro, por su parte, encarna la figura del escritor total. Ensayista, narrador, cronista y periodista, ha demostrado que el lenguaje puede ser preciso y lúdico al mismo tiempo. Su prosa ilumina temas complejos con una claridad que no simplifica, y su mirada crítica ha sabido encontrar sentido tanto en los grandes dilemas sociales como en los territorios aparentemente menores, como el deporte o la vida cotidiana.
Su vínculo con San Luis Potosí añade una capa afectiva a este reconocimiento. Villoro no solo conoce la geografía y la historia del estado; las ha convertido en materia literaria y ha sido formador de generaciones de escritores locales. Con este doble nombramiento, la UASLP no solo honra a dos figuras mayores de la cultura contemporánea, sino que reafirma su compromiso con una universidad que piensa, escribe y dialoga con su tiempo.








