En el vasto engranaje de la educación pública mexicana, donde cada ciclo escolar es una promesa renovada, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, anunció la apertura del registro para la Beca Rita Cetina, un apoyo destinado a uniformes y útiles escolares. El trámite podrá realizarse en línea durante la primera quincena de marzo a través del portal administrado por la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar, en un esfuerzo por facilitar el acceso y evitar intermediarios.
La beca, presentada como una iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tiene una ambición mayúscula: beneficiar a millones de niñas y niños que cursan la primaria en escuelas públicas del país. Cada estudiante recibirá un apoyo económico anual de dos mil quinientos pesos, pensado como un impulso concreto al arranque del ciclo escolar. No es una cifra abstracta; es la posibilidad de un uniforme completo, de cuadernos nuevos, de lápices que no se heredan gastados.
En la narrativa oficial, el programa se inscribe en una tradición histórica donde el Estado asume la educación como derecho y no como privilegio. Mario Delgado subrayó que el objetivo es impedir que las carencias económicas se interpongan entre la niñez y las aulas. La inversión, dijo, es una apuesta por el presente inmediato y por el porvenir de México, ese territorio simbólico que se construye pupitre a pupitre.
El proceso de registro exigirá a madres, padres o tutores proporcionar datos personales y escolares: la Clave Única de Registro de Población del tutor y del alumno, medios de contacto, identificación oficial, comprobante de domicilio y la Clave de Centro de Trabajo de la escuela. El procedimiento, aunque administrativo en apariencia, es la puerta de entrada a un respaldo que busca ser universal y transparente.
Por su parte, el coordinador nacional de Becas para el Bienestar, Julio León Trujillo, informó que se realizan asambleas informativas en diversas comunidades del país. Estas jornadas tienen el propósito de orientar a las familias, aclarar dudas y asegurar que nadie quede fuera por desconocimiento. La pedagogía del programa no se limita a los libros: también se expresa en la comunicación directa con la ciudadanía.
Las autoridades educativas convocaron a cumplir con los requisitos y respetar los plazos establecidos para garantizar la entrega oportuna del apoyo. Reconocieron además el trabajo de los Servidores de la Educación en la difusión local. En un país donde la desigualdad ha marcado generaciones, cada política pública que busca nivelar el punto de partida adquiere un significado mayor. La Beca Rita Cetina se suma así a esa larga conversación nacional sobre cómo hacer de la escuela un espacio verdaderamente accesible para todos.








