Un esqueleto de Nanotyrannus, un dinosaurio carnívoro que vivió hace aproximadamente 67 millones de años, alcanzó un precio de 47.3 millones de dólares durante una subasta organizada por Sotheby’s en Nueva York, convirtiéndose en uno de los fósiles de dinosaurio más caros vendidos en la historia.
El ejemplar, apodado “Jodi”, fue adjudicado el 27 de octubre tras una competencia de ofertas que se prolongó durante 12 minutos. El monto superó ampliamente las estimaciones iniciales, que calculaban su venta entre seis y nueve millones de dólares. La identidad de la persona compradora no fue revelada.
El esqueleto está compuesto por 191 elementos óseos fósiles, tiene cerca de seis metros de longitud y conserva un cráneo prácticamente completo. Fue descubierto en 2019 en un terreno de Montana, Estados Unidos, por la ganadera Jodi Pierson, de quien recibió su nombre. Posteriormente, el especialista Clayton Phipps se encargó de su excavación.
El Nanotyrannus habitó la Tierra durante el Cretácico tardío y compartió su entorno con el Tyrannosaurus rex. Durante décadas, sus restos generaron debate entre especialistas, quienes discutían si se trataba de un género distinto o de ejemplares jóvenes de T. rex. Investigaciones recientes respaldaron su clasificación como un género independiente.
Con esta venta, “Jodi” se posicionó como el segundo fósil de dinosaurio más caro vendido en una subasta, solo detrás de “Gus”, un Tyrannosaurus rex que alcanzó los 50.1 millones de dólares en una venta anterior.
La operación también reavivó el debate sobre el comercio privado de fósiles. Algunos paleontólogos advierten que piezas de gran relevancia científica podrían quedar fuera del alcance de museos, investigadores y público general si permanecen en colecciones privadas.








