¿Se puede apagar el fuego sin agua ni sustancias químicas, utilizando únicamente sonido? Una estudiante mexicana llevó esta pregunta al terreno de la experimentación científica y consiguió reconocimiento internacional con un dispositivo diseñado para extinguir pequeñas llamas mediante ondas sonoras.
Se trata de Ángela Karime Venegas Hernández, alumna del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETis) 78, ubicado en Altamira, Tamaulipas, quien obtuvo una medalla de oro en la Feria Internacional de Ciencia e Invenciones ISIF 2026, celebrada en Indonesia del 13 al 18 de octubre.
Su proyecto, denominado “Vortex Tech”, consiste en un prototipo de extintor acústico que busca combatir pequeños incendios mediante ondas sonoras de baja frecuencia. La propuesta destacó en una competencia que reunió aproximadamente 110 proyectos de 25 países, en la categoría y nivel correspondientes a su participación.
A diferencia de los extintores convencionales, que utilizan agua, espuma, polvo químico u otros agentes para controlar las llamas, este dispositivo explora una alternativa basada en principios físicos relacionados con el sonido y el movimiento del aire.
El funcionamiento de Vortex Tech se basa en la generación de ondas sonoras de baja frecuencia, de aproximadamente 30 hertz. El equipo emplea una batería, un generador de frecuencias, un amplificador y una bocina que dirige el sonido hacia la llama.
¿Pero cómo puede el sonido apagar el fuego? Para que una llama permanezca encendida, necesita mantener determinadas condiciones físicas y químicas que permitan la combustión. Las ondas acústicas pueden generar movimientos y turbulencias en el aire alrededor de la llama, alterando su estabilidad y favoreciendo su extinción bajo ciertas condiciones.
Este fenómeno no es completamente nuevo para la ciencia: investigadores han explorado durante años el uso de ondas acústicas para controlar pequeñas llamas. Lo relevante de la propuesta mexicana es el desarrollo de un prototipo portátil que busca aprovechar este principio en un dispositivo experimental.
El proyecto fue desarrollado con la asesoría del profesor Arturo Hernández Muñoz, quien acompañó a la estudiante durante el proceso de investigación y preparación para la competencia internacional.
Además de la medalla de oro, Ángela Karime recibió el reconocimiento especial IYSA Semi Grand Award, que le otorgó una acreditación para participar en I2ASPO 2026, un encuentro científico virtual organizado por la Indonesian Young Scientist Association.
La distinción abre una nueva oportunidad para que la joven presente su trabajo en otro espacio internacional y continúe compartiendo su propuesta con estudiantes e investigadores interesados en la innovación tecnológica.
Aunque el reconocimiento representa un logro para la ciencia estudiantil mexicana, es importante precisar que Vortex Tech continúa siendo un prototipo experimental. Su funcionamiento depende de factores como la intensidad y frecuencia del sonido, la distancia respecto a la llama y las condiciones del entorno. Por ello, no debe considerarse un sustituto de los extintores certificados ni utilizarse para enfrentar incendios reales sin los equipos de seguridad correspondientes.
El proyecto de Ángela Karime muestra cómo los conocimientos de física pueden convertirse en propuestas para resolver problemas concretos. También destaca la importancia de impulsar la investigación desde las aulas y brindar a los jóvenes oportunidades para desarrollar, probar y presentar sus ideas.
Desde Altamira hasta una competencia internacional en Indonesia, la estudiante mexicana consiguió que su propuesta captara la atención de la comunidad científica estudiantil y puso sobre la mesa una pregunta que todavía ofrece posibilidades de investigación: ¿hasta dónde puede llegar el sonido como herramienta para controlar el fuego?








