El Chino Huerta vuelve a Pumas para el Apertura 2026

César “Chino” Huerta regresa oficialmente a Pumas de la UNAM para disputar el Apertura 2026, después de un año y medio en el futbol europeo con el Anderlecht de Bélgica. El club universitario confirmó este jueves el regreso del atacante mexicano, quien vuelve a vestir los colores auriazules con la intención de recuperar protagonismo y ayudar al equipo a pelear por objetivos importantes en el torneo.

El regreso representa una segunda etapa para Huerta con Pumas, institución a la que llegó en 2022 procedente de Chivas y con la que rápidamente se convirtió en uno de los jugadores más reconocidos por la afición. Durante su primera estancia disputó 87 partidos oficiales y marcó 20 goles, además de participar en tres fases finales con el conjunto universitario.

Su salida a Europa ocurrió a comienzos de 2025, cuando se incorporó al Anderlecht. El salto representó uno de los pasos más importantes de su carrera, pero su experiencia en Bélgica estuvo marcada por diferentes dificultades, entre ellas una lesión de pubalgia que lo mantuvo alejado de las canchas durante varios meses.

Con el conjunto belga disputó 38 partidos entre Liga, Copa y competiciones europeas, acumulando cinco goles y tres asistencias. Sin embargo, no logró consolidarse de manera permanente en el equipo, situación que terminó influyendo en su decisión de regresar al futbol mexicano.

A sus 25 años, Huerta vuelve con una experiencia diferente a la que tenía cuando dejó Pumas. Ahora cuenta con recorrido internacional y experiencia en la Selección Mexicana, además de haber formado parte del plantel que disputó la Copa Mundial de 2026.

El propio futbolista ha dejado claro que su regreso a México no representa para él un retroceso. Por el contrario, considera esta nueva etapa como una oportunidad para reinventarse, recuperar continuidad y volver a disfrutar del futbol después de un periodo complicado en Europa.

Pumas también representa un lugar especial para el jugador. Huerta reconoció que, pese a haber recibido propuestas de otros clubes de México y Estados Unidos, su prioridad fue regresar al conjunto universitario. Incluso buscó directamente el contacto con la directiva para manifestar su intención de volver.

La operación contempla un contrato por tres años y Pumas adquirió el 100 por ciento de los derechos del futbolista al Anderlecht. Además, Huerta utilizará el número 10 en esta nueva etapa, un dorsal que aumenta las expectativas sobre el papel que tendrá dentro del equipo.

Su llegada cobra todavía más importancia para el conjunto dirigido por Esteban Solari debido a la necesidad de fortalecer el ataque. Huerta puede desempeñarse como extremo, mediocampista o delantero, y su velocidad, capacidad de desborde y manejo de balón le permiten ofrecer diferentes alternativas ofensivas.

El futbolista también llega con una motivación adicional: mantenerse dentro de la competencia por un lugar en la Selección Mexicana. Después de haber participado en el Mundial de 2026, el objetivo ahora será conservar un nivel que le permita continuar siendo considerado durante el proceso rumbo a la Copa del Mundo de 2030.

Para Pumas, recuperar al Chino significa también intentar reencontrarse con la versión del jugador que se convirtió en uno de los favoritos de la afición. Durante su primera etapa, Huerta mostró una evolución importante y terminó siendo uno de los elementos más desequilibrantes del plantel.

Sin embargo, el regreso también representa un reto. El futbolista tendrá que recuperar ritmo y confianza después de los problemas físicos que atravesó en Europa, mientras que el equipo espera que pueda adaptarse rápidamente a las exigencias del Apertura 2026.

Pumas llega a esta incorporación ocupando actualmente la novena posición de la clasificación, por lo que el regreso de Huerta ocurre en un momento en el que el equipo necesita sumar argumentos para mejorar su posición y buscar nuevamente protagonismo en la Liga MX.

La historia, además, tiene un componente emocional. Pumas lo presentó como “el hijo pródigo” que vuelve a casa, una manera de describir el vínculo que el jugador construyó con la institución y con su afición.

Ahora, el Chino Huerta tendrá una nueva oportunidad con los universitarios. Esta vez regresa después de conocer el futbol europeo, con experiencia mundialista y con una deuda pendiente que él mismo ha reconocido: buscar el campeonato de Liga MX que no consiguió durante su primera etapa.

Para Pumas, su regreso no solamente significa sumar un refuerzo ofensivo. Es también apostar nuevamente por un futbolista que ya conoce la institución, que tiene identificación con la afición y que llega con la intención de escribir un nuevo capítulo de su historia en Ciudad Universitaria.

 

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