Hay momentos en que una ciudad deja de mirarse a sí misma y decide mirar al mundo. En el Centro de Negocios Potosí, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona presentó cinco nuevas rutas de Volaris que conectarán a San Luis Potosí con Monterrey, Guadalajara, Puebla, Puerto Vallarta y Chicago, en Estados Unidos. No es solo un anuncio logístico; es una declaración de vocación: el estado quiere ser punto de partida y no estación de paso.
La ampliación de destinos, tanto nacionales como internacionales, fortalece la conectividad de la entidad en un momento que el propio mandatario calificó como histórico en términos de proyección y confianza. En su mensaje, subrayó que la entidad ha captado más de ocho mil quinientos millones de dólares en inversión extranjera, cifra que ilustra el dinamismo industrial y la creciente atracción de capital global.
Las nuevas rutas responden a una demanda de mercado que ha ido en aumento. San Luis Potosí, tradicionalmente reconocido por su peso industrial y su ubicación estratégica en el Bajío, se consolida ahora como un nodo aéreo competitivo. A estos vuelos se suman los ya anunciados hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y Monterrey por parte de Viva Aerobus, así como las conexiones previas a ciudades texanas como Dallas, Houston y San Antonio.
Para la aerolínea, el estado representa un mercado natural para la expansión. Dionisio Arturo Pérez, vicepresidente de Sostenibilidad y Desarrollo Corporativo de Volaris, destacó que la entidad es uno de los polos industriales más relevantes del país, lo que convierte a la conectividad aérea en una herramienta estratégica para detonar mayor inversión, turismo y competitividad regional.
Más allá de las cifras y los itinerarios, el anuncio dibuja un cambio de escala. Cada nueva ruta es un puente: facilita encuentros comerciales, acerca familias, dinamiza cadenas productivas y proyecta la identidad potosina hacia otros territorios. En un mundo donde la movilidad define oportunidades, ampliar el mapa aéreo equivale a ensanchar el futuro.
San Luis Potosí, enclavado en el corazón del país, refuerza así su papel como plataforma logística y económica. Los aviones que despeguen rumbo a estos destinos no solo transportarán pasajeros; llevarán consigo la narrativa de un estado que apuesta por la apertura, la conectividad y la confianza como motores de su desarrollo.








