En un terreno donde los mapas del conocimiento se reconfiguran con cada año, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha escalado posiciones en el ranking académico global de dos mil veintiséis, consolidándose como una de las instituciones educativas más destacadas no solo de México, sino del mundo. Este avance es un testimonio de la capacidad de la Máxima Casa de Estudios para combinar tradición con un dinamismo intelectual que sigue resonando más allá de sus fronteras.
El ascenso se concentró en disciplinas clave donde la UNAM ha profundizado su presencia investigativa y docente. Derecho y Artes y Humanidades fueron áreas que vieron un avance particularmente notable, situándose en bloques superiores dentro de la clasificación internacional. Es un reconocimiento a programas que no solo forman profesionales, sino que reflexionan sobre la sociedad, la ley, la cultura y la memoria desde perspectivas críticas y enriquecidas por décadas de pensamiento académico.
Otras áreas estratégicas como Estudios de Educación, Ciencias Sociales y Ciencias de la Vida también mostraron progresos importantes, reflejando un perfil diversificado y competitivo. Estos logros no solo se traducen en mejores posiciones, sino en la capacidad de la UNAM para ofrecer formación sólida en ámbitos fundamentales para comprender y transformar la realidad contemporánea.
En los campos de alta complejidad —como Ingeniería, Ciencias de la Computación, Medicina y Psicología— la universidad mantuvo posiciones estables, lo que denota consistencia y una calidad formativa que no se deja arrastrar por modas o fluctuaciones pasajeras. Mantenerse firme en estas áreas es, en sí mismo, un mérito en un entorno donde la investigación y la innovación son exigentes y globalmente competitivas.
Más allá de las cifras, esta presencia destacada en un ranking mundial representa la continuidad de una tradición educativa que ha sabido evolucionar sin perder su vocación crítica e inclusiva. Para miles de estudiantes y académicos, estos avances son también un aliciente: la promesa de integrarse al diálogo global con una formación sólida, humanista y capaz de responder a los retos de un mundo interconectado.









