En Villa de Pozos, la fe no es solo un acto íntimo, sino una memoria que se camina en comunidad. Con la conmemoración del ciento veinticinco aniversario del Señor de Exquipulas, el Gobierno Municipal, a través de la Dirección de Turismo, reafirmó el peso histórico y espiritual de una de las imágenes más representativas de la Procesión de los Cristos, profundamente arraigada en la identidad de las familias de la cabecera municipal.
La celebración trascendió el ámbito local y adquirió un tono binacional con la presencia del Cónsul de Guatemala en San Luis Potosí, Vinicio Iván Ordóñez, y del Vicecónsul Walter Artur Estrada, quienes fueron recibidos por la presidenta concejal Paty Aradillas. El encuentro sirvió para refrendar el valor del intercambio cultural y el respeto a las tradiciones religiosas como puentes que unen pueblos más allá de las fronteras políticas.
La directora de Turismo Municipal, Aurora Zamora, subrayó que la devoción al Señor de Exquipulas ha sobrevivido al paso del tiempo gracias a la transmisión generacional de la fe y a su capacidad de convocar esperanza. Más que una imagen, explicó, se trata de un símbolo vivo que articula historia, espiritualidad y cultura, y que hoy también impulsa el turismo religioso en la región.
Desde una mirada institucional, la presidenta concejal Paty Aradillas destacó que preservar estas expresiones no es un gesto nostálgico, sino una apuesta por el futuro. Honrar las tradiciones, dijo, fortalece el sentido de pertenencia y abre espacios de convivencia que favorecen el desarrollo social, cultural y económico del municipio.
Así, la conmemoración del Señor de Exquipulas se inscribe como un acto de memoria compartida, donde Villa de Pozos reafirma su vocación cultural y espiritual. En el silencio de la fe y en la presencia de quienes llegan de lejos, la comunidad poceña vuelve a reconocerse en sus raíces y a proyectarlas con dignidad hacia el mundo.









