La guitarra, instrumento viajero de serenatas y fogatas, vuelve a ocupar un lugar central en la formación juvenil de San Luis Potosí. A partir de enero, el Instituto Potosino de la Juventud abre la inscripción a un curso básico que busca algo más que enseñar acordes: pretende despertar vocaciones, afinar sensibilidades y convertir la curiosidad musical en disciplina creativa.
El programa dará inicio a mediados del mes y se desarrollará durante cuatro meses, en los que la teoría y la práctica caminarán juntas. Bajo la guía de maestras y maestros especializados, las y los jóvenes recibirán una enseñanza cercana, pensada para quienes se acercan por primera vez al instrumento y desean comprenderlo desde sus cimientos.
Uno de los rasgos más significativos del curso es que las y los participantes contarán con guitarra para practicar en casa, un gesto que rompe la barrera económica y permite que el aprendizaje no se quede en el aula. La cuota de recuperación es mínima, con la intención de que el acceso al arte no sea un privilegio, sino una posibilidad real y compartida.
El cierre del proceso formativo tendrá un tono simbólico y profesional. Cada estudiante grabará su propia canción en la cabina del instituto, transformando el esfuerzo cotidiano en una pieza tangible. Las interpretaciones más destacadas serán llevadas un paso más allá, al convertirse en un video profesional que funcione como carta de presentación artística.
Con esta iniciativa, el Inpojuve refuerza una visión de juventud activa, creadora y acompañada. La música aparece aquí no solo como entretenimiento, sino como una herramienta de expresión, identidad y futuro, capaz de abrir caminos donde antes solo había silencio.









