Puebla capital convirtió una tradición entrañable en un acto de escala monumental al obtener un Récord Guinness con la rosca de Reyes más grande del mundo. La hazaña se logró al unir miles de piezas de pan que, colocadas en línea continua, alcanzaron una extensión aproximada de seis kilómetros, superando marcas previas y colocando a la ciudad en el mapa de los récords internacionales.
La rosca monumental fue el corazón simbólico del cierre del programa “Vive el Invierno en Puebla Capital”. Desde el Zócalo, el pan avanzó como una serpiente dulce por avenidas emblemáticas, convocando a familias enteras que acudieron no solo a mirar, sino a reconocerse en una celebración colectiva donde el pan también cuenta historias.
El reconocimiento fue validado por un juez de Guinness World Records, quien certificó oficialmente la marca ante autoridades estatales y municipales. El acto no solo confirmó la magnitud del logro, sino que selló un momento que quedará inscrito en la memoria urbana como una celebración del ingenio y la organización comunitaria.
Detrás del récord hubo jornadas intensas de trabajo artesanal. Panaderos locales dedicaron más de tres días continuos a la elaboración de las piezas, utilizando recetas tradicionales e ingredientes que remiten a la cocina de hogar. Cada tramo del pan fue una declaración de identidad y oficio, una manera de decir que la tradición también puede crecer sin perder su esencia.
Más allá del número y la longitud, la rosca gigante se volvió un símbolo de convivencia y orgullo cultural. En tiempos donde lo cotidiano suele fragmentarse, Puebla recordó que las tradiciones aún pueden unir a una ciudad entera alrededor del pan, la espera y el gesto sencillo de compartir.









