El Instituto Potosino de Bellas Artes vuelve a abrir sus puertas como quien abre un libro muy esperado. En sus instalaciones del Centro Histórico, el IPBA inicia el proceso de inscripciones para el próximo semestre, invitando a la comunidad a reencontrarse con la disciplina, la imaginación y el gozo de las artes.
La oferta educativa se despliega con amplitud y vocación plural. Más de setenta cursos conforman un plan académico que recorre la danza, el teatro, la música, la literatura, las artes visuales y la fotografía, con talleres pensados para distintos niveles, edades y ritmos de vida. Aquí conviven la técnica y la intuición, el rigor y el juego creativo.
Desde la elegancia de la danza clásica hasta la fuerza del folclor y el flamenco; desde el óleo, la escultura y la serigrafía hasta la pintura contemporánea y el dibujo creativo, el programa propone caminos diversos para formar, explorar o perfeccionar el talento artístico. La escena se completa con teatro musical, canto, instrumentos individuales y laboratorios fotográficos que dialogan con la tradición y la experimentación.
El proceso de inscripción exige orden y constancia, como toda formación artística. Las personas mayores de edad deberán presentar documentación básica de identidad y una fotografía infantil, mientras que para menores se solicita información adicional de madres, padres o tutores, garantizando así un entorno seguro y bien organizado para la comunidad estudiantil.
Más que un trámite académico, el IPBA plantea una experiencia cultural que fortalece la identidad y la vida artística de San Luis Potosí. En cada curso late la idea de que el arte no solo se aprende, sino que se vive y se comparte, como una herencia que se renueva en cada generación.









