El sello que cuenta una historia llamada México

Hay símbolos que no se imprimen solo en etiquetas, sino en la memoria colectiva. “Hecho en México” es uno de ellos: una frase breve que carga décadas de esfuerzo, ingenio y resistencia productiva. Al cierre de diciembre de 2025, más de cuatro mil empresas y seis mil productos ya portan este distintivo, de acuerdo con la Secretaría de Economía, en un intento deliberado por devolverle centralidad al mercado interno y dignidad a lo que se fabrica dentro del país.

El programa no discrimina por tamaño ni por origen regional. En su universo conviven micro, pequeñas, medianas y grandes empresas que cumplen estándares de calidad y que, sobre todo, sostienen economías locales enteras. Detrás de cada producto certificado hay cadenas de trabajo, oficios heredados, innovación silenciosa y una apuesta por competir sin renunciar a la identidad nacional.

La campaña fue presentada en febrero como parte de una estrategia mayor. En ese momento, el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, explicó que “Hecho en México” se integra al Plan México, una hoja de ruta pensada para enfrentar un contexto internacional incierto, fortalecer el bienestar social y apuntalar el desarrollo económico desde adentro, no como consigna, sino como política pública.

El corazón del programa está en una idea tan sencilla como ambiciosa: producir más dentro del país y hacerlo mejor. Incrementar el contenido nacional, reducir importaciones innecesarias y estimular la innovación son pasos que buscan algo más profundo que cifras comerciales. Se trata de reconstruir confianza en lo propio y de reconocer que la competitividad también puede hablar con acento mexicano.

Así, el distintivo deja de ser un simple logotipo para convertirse en una declaración cultural y económica. Cada producto marcado con ese sello es una afirmación de soberanía productiva y una invitación al consumo consciente. En tiempos de mercados globales volátiles, apostar por lo hecho en México es también una forma de narrarnos como país que produce, crea y permanece.

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