En medio del flujo constante de vehículos y del ruido cotidiano de la ciudad, una vida frágil quedó expuesta sobre el asfalto. Elementos de la Guardia Civil Municipal de Soledad de Graciano Sánchez rescataron a un perro herido que se encontraba desorientado en el bulevar Río Santiago, a la altura del Periférico Oriente, presuntamente tras haber sido atropellado. El acto, sencillo en apariencia, reveló una forma distinta de ejercer el servicio público.
La intervención ocurrió durante un recorrido de vigilancia, cuando la unidad asignada atendió un reporte ciudadano. El animal, visiblemente lastimado y sin una salida segura, fue auxiliado por los agentes, quienes priorizaron su resguardo para evitar un desenlace mayor. En ese instante, la rutina policial se transformó en un gesto de cuidado y atención a la vida.
El can fue trasladado para recibir atención veterinaria, donde se le brindaron los cuidados necesarios para estabilizar su estado de salud. Mientras se localiza a un posible dueño, el perro permanecerá bajo el resguardo de la corporación, donde ha sido adoptado temporalmente por los propios elementos que participaron en su rescate.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, este caso se suma a otros similares dentro de la Guardia Civil Municipal. Con este rescate, ya son cuatro los perros que han encontrado refugio en las instalaciones de la comandancia durante el año, algunos de los cuales han sido adiestrados para integrarse de manera activa a la corporación.
La historia no habla solo de un animal salvado, sino de una visión más amplia de seguridad y humanidad. Al proteger a un ser indefenso, la Guardia Civil de Soledad refrenda su compromiso con la ciudadanía y demuestra que la vocación de servir también se expresa en la empatía, el respeto y la defensa de la vida, incluso cuando no puede pedir ayuda con palabras.









